Erik Terry, de Flintco, nombrado «Superintendente del Año» de AGC Oklahoma
28 de abril de 2026

El superintendente jefe Erik Terry ha sido nombrado «Superintendente del Año» por la Asociación General de Contratistas de Oklahoma (AGC Oklahoma), un reconocimiento que premia la destreza y la creatividad excepcionales a la hora de llevar a buen término proyectos complejos.
«El alma de cualquier proyecto de construcción —el puesto que realmente marca la diferencia en su éxito— es el de jefe de obra», afirmó Dave Kollmann, presidente de Flintco.
Erik se ha labrado su reputación precisamente por eso. Conocido en toda la organización por ser el primero en ofrecerse cuando un proyecto necesita apoyo, aporta una mentalidad centrada en las soluciones a algunos de los trabajos más complejos de Flintco. Su reciente participación en el campus del St. Jude Children’s Research Hospital de Memphis —un proyecto fundamental que abarca varios edificios y que requiere una ejecución precisa en un entorno sanitario crítico— es un claro ejemplo de su capacidad para cumplir con los objetivos bajo presión.
«Nadie lleva a cabo su trabajo de forma más segura que Erik», añadió Kollmann. «Para él, la seguridad es lo primero; no porque digamos que es lo que hay que hacer, sino porque así es él».
Ese compromiso dio lugar a resultados tangibles en St. Jude, donde Erik detectó deficiencias en las protecciones contra caídas en la parte frontal de más de 15 huecos de ascensor repartidos por varios edificios de gran altura. Se reunió con el contratista encargado de los ascensores para analizar los riesgos, rediseñó los sistemas de protección para aumentar su resistencia y fiabilidad, e instaló nuevas barreras seguras pero fácilmente desmontables para facilitar el flujo de trabajo. La solución redujo el riesgo de caídas, mejoró la eficiencia de la obra y sirvió de referencia de buenas prácticas para futuras instalaciones.
Sin embargo, su enfoque en materia de seguridad va más allá de las inspecciones y las correcciones. Erik fomenta una cultura de seguridad a través de las relaciones: conoce personalmente a los trabajadores y les recuerda que las decisiones seguras son tan importantes en casa como en el lugar de trabajo.
Fuera de la obra, Erik sigue mostrando el mismo carácter. Sus compañeros lo describen como alguien que lidera desde la primera línea, asume las tareas más difíciles y representa a la empresa con coherencia y orgullo. Tiene un título en artes culinarias, un detalle que sus compañeros no dudan en mencionar cuando señalan que nadie se salta voluntariamente las comidas de seguridad en sus proyectos.
Desde entornos sanitarios complejos hasta las interacciones cotidianas en el lugar de trabajo, la huella de Erik se nota en su forma de anteponer siempre a las personas. Su nombramiento como «Superintendente del Año» pone de manifiesto que las culturas de seguridad sólidas las construyen líderes que viven esos valores cada día.