Resolución de conflictos ocultos entre servicios públicos en un proyecto aeroportuario en funcionamiento
26 de noviembre de 2019

Desafío
La modernización de la terminal B del Aeropuerto Internacional de Memphis supuso la realización de una compleja obra en un entorno totalmente operativo y de alta seguridad, en el que cualquier retraso tiene un efecto dominó en las operaciones del cliente. Las primeras obras revelaron que las instalaciones subterráneas existentes, incluidas las tuberías de saneamiento y alcantarillado, no estaban documentadas con precisión, lo que suponía un riesgo inmediato tanto para el calendario del proyecto como para las operaciones del aeropuerto. Con los estrictos protocolos de seguridad de la TSA y la FAA, las ventanas de acceso limitadas y sin margen para interrupciones, Flintco se enfrentó al reto de resolver rápidamente los conflictos ocultos de las instalaciones, manteniendo al mismo tiempo el buen funcionamiento del aeropuerto.
Solución
Flintco movilizó un esfuerzo de coordinación de respuesta rápida, colaborando con diseñadores, consultores de servicios públicos y partes interesadas del aeropuerto para localizar y rediseñar las rutas de los servicios públicos en tiempo real. Las cuadrillas pasaron a un horario de trabajo acelerado de siete días para adquirir materiales e implementar cambios sin retrasar la construcción posterior. El trabajo se secuenció cuidadosamente para mantener las operaciones continuas del aeropuerto, al tiempo que se cumplían plenamente los requisitos de seguridad y protección.
Resultado
Los conflictos con los servicios públicos se resolvieron sin interrupciones imprevistas del servicio, lo que permitió que el proyecto se mantuviera dentro del plazo previsto. Las reuniones del equipo con todas las partes interesadas permitieron reordenar las fases de trabajo previstas, lo que dio tiempo para resolver los cuellos de botella críticos que requerían una investigación más profunda, estructuras subterráneas adicionales y el desvío de nuevos servicios para evitar los servicios públicos existentes, incluidas las tuberías de combustible, las tuberías sanitarias y las tuberías de alcantarillado. Este ajuste de las fases permitió que la demolición y los trabajos estructurales posteriores se llevaran a cabo según lo previsto, lo que garantizó el cumplimiento puntual de los hitos críticos del calendario y una interrupción mínima para los viajeros y pasajeros, al tiempo que la terminal B obtuvo una infraestructura más segura y eficiente.